LA HISTORIA DEL HEXAEDRO

De: Pitágoras
A:Erno Rubik
3º ESO
Geoanónimos

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Estimado Erno Rubik:

Estoy muy agradecido por todos sus halagos hacia mi persona e inventos. Me sorprende que te hayas inspirado en mis descubrimientos y teorías para poder realizar este tan brillante rompecabezas. Me parece que usted es una gran persona que ha hecho lo que ha estado en su mano para ayudar a sus alumnos de una manera más creativa y por ello quiero explicarte un poco como llegué al descubrimiento del hexaedro.

Yo, desde bien pequeño, era un niño muy inquieto, me gustaba saber el porqué de las cosas, y como ya sabrás, en la época que yo vivía no se conocía prácticamente nada que tuviera relación con las matemáticas. A medida que fui creciendo empecé a darme cuenta de que sentía una inexplicable pasión por las matemáticas y sentí que había un mundo nuevo por descubrir. Como podrás observar conseguí alcanzar mi objetivo, descubriendo innumerables hallazgos que han cambiado los hábitos de todos nosotros.

Si no me equivoco, ya había impuesto casi todos mis teoremas, cuando floreció en mis adentros un destello que me dio una gran inspiración que hizo posible lo que previamente parecía imposible. Estaba yo repasando mis teoremas por si de casualidad encontrara una errata, cuando me vino el destello que he mencionado anteriormente y conseguí llegar a un nivel de razonamiento en el que me di cuenta que todos mis descubrimientos se podían usar para definitivamente acabar este diseño que tanto tiempo me hizo gastar. Y así fue cómo surgió la idea principal del hexaedro, que tiempo después, daría como resultado los otros muchos cuerpos geométricos.

Espero que esta carta sea recibida por usted y vea que a la persona que tanto admira, también le admira a usted. En mi humilde opinión, falta gente como tú en el mundo, y ya que me has escrito, no puedo hacer otra cosa que pedirte que me escribas cuantas cartas sean necesarias para futuros rompecabezas que quisieras diseñar.

Un gratificante saludo.

Pitágoras.

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